Abrí la puerta al final de aquel pasillo oscuro, entre en una habitación vacía, castigada por el paso de los años con una sola ventana, cuyos marcos blancos grisáceos reflejaba aun mas el paso de los años. La habitación estaba completamente vacía, pero justo en el centro como si hubiese sido colocado al milímetro estaba él, sentado en una silla. Me acerque a el vacilante, cuando de repente la puerta se cerro tras de mi y una tormenta estalló dentro de aquella habitación. Comenzamos a dar vueltas mirándonos a los ojos y dejando la lluvia resbalar sobre nuestro rostro. No atendíamos a razones, no nos importaba que estuviese diluviando dentro de un espacio cerrado y techado, solo sabíamos que aquel momento era tan solo nuestro. Rayos arrojaban luz a la situación, y dejaban al descubierto su rostro mojado, cada vez estábamos mas cerca el uno del otro. Ya podía notar el roce de su mano con la mía, y eso hacia que mi corazón latiese al mismo ritmo que la tormenta que allí dentro se había desatado. Y entonces de repente sucedió, nos fundimos en un beso mojado y eterno que los dos teníamos muy claro que jamás olvidaríamos. Todo se paró de repente, la tormenta cesó en un abrir y cerrar de ojos, él y yo nos quedamos de pie el uno frente como si de estatuas se tratase, lo miré a los ojos por ultima vez y después salí de aquella habitación, empapado, confuso y sabiendo que lo dejaba atrás para siempre.
I'll jump in fron on a train for you
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