Ni siquiera yo podría decirte quien soy exactamente. No, ni era yo quien me acercaba a ellos, ni ellos los que se acercaban a mi, era como un acuerdo mutuo en el que ninguno de los dos dejaba nada en claro. Ellos eran los que me acercaban hacía su mundo, y yo sinceramente no oponía ninguna resistencia.
Volvía a escuchar mi nombre en voces de personas que creía que ni recordaban mi nombre, y si volvía a escuchar en mi voz, mi propia voz, sus nombres, aquellos que llevaban mucho tiempo apartados a un lado de mi memoria pero que jamas había olvidado.
Y ahora solo tengo como plan dejarme llevar, si mediar en nada, sin intentar dominar mi vida, sino que la vida domine a mi, No voy a ser yo quien decida donde empezar ni donde terminar.
He estado mucho tiempo preocupándome de darle un rumbo a mi vida, midiendo cada paso con miedo, eligiendo cuidadosamente a las personas que formarían parte de mi vida. Pero ahora será mi vida la que me ponga rumbo a mi, daré pasos desiguales sin preocupaciones y dejaré que sean las personas las que me eligan a mi.
Es hora de dejarse llevar.

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