Sí, la gente puede decir o pensar " Pero tu ya has estado viajando en unos de esos trayectos" Y sí, llevan razón, y si me estrelle con ese tren, y si, fue la primera vez que morí.Pero esta vez todo es muy distinto, le había cogido demasiado a estos vagones de metal oxidado, había dormido en aquellos sofás de cuero rojo raído, había observado el mundo pasar desde las pequeñas ventanas que dejaban algunos rayos de Sol. Y los mas importante en cierto modo, todo había sido compartido.
Estaba acostumbrado a la soledad del anterior trayecto, y debo decir, que lo único que me retenía en ese tren era yo mismo. Sin embargo él estaba ahí, pidiéndome a gritos ahogados que no saltase. Y cada día es mas y mas difícil soltar su mano para decidirme a saltar precipitadamente .
Pero eso es lo que debo hacer, tengo que soltar su mano, no puedo permitir arrastrarlo conmigo en mi caida hiriéndolo solo por mi indecisa y asquerosa condición humana.
Y son estos momentos en lo que me arrancaría mi estúpido corazon, lo lanzaría al vacío volviendolo así inocuo. Pero todo es mucho mas difícil cuando ni siquiera tu eres el dueño de tu propio corazón.
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